Ubicada en una de las zonas más serenas y consolidadas de Calpe, esta villa de arquitectura minimalista se presenta como una propuesta arquitectónica donde la luz y la sencillez son las protagonistas. El acceso a la propiedad es cómodo y fluido, dando paso a una vivienda distribuida íntegramente en una sola planta, una característica muy demandada que garantiza confort y una conexión total con el entorno. Al cruzar el umbral, el interior sorprende por estar completamente terminado, amueblado y decorado con un estilo contemporáneo que permite entrar a vivir de inmediato. Los grandes ventanales actúan como paredes de cristal, integrando la claridad del Mediterráneo en un salón espacioso y funcional. La zona de descanso se compone de tres amplios dormitorios y dos cuartos de baño, estos últimos equipados con suelo radiante para asegurar el máximo bienestar durante todo el año. El alma de esta propiedad reside en su potencial exterior. Mientras que el interior es un refugio ya finalizado, las terrazas, el jardín y la piscina se encuentran pendientes de terminación. Esto ofrece al nuevo propietario la ventaja estratégica de dar el toque final a las zonas de ocio, eligiendo materiales o detalles que conviertan el área de la piscina en un oasis personal a su medida. Su ubicación es inmejorable, situada estratégicamente entre el vibrante centro de Calpe y la exclusiva costa de Benissa. A un paso de la propiedad, se despliegan las calas de aguas turquesas de Benissa, como La Fustera, y la amplia oferta de servicios, puertos deportivos y playas de arena de Calpe. Vivir aquí significa disfrutar de la tranquilidad de un barrio residencial maduro sin renunciar a la cercanía de los mejores parajes de la Costa Blanca.