Escondida en una de las zonas residenciales más tranquilas de Altea, a pocos pasos del campo de golf, esta villa ofrece una excepcional sensación de privacidad y tranquilidad rodeada de naturaleza. Construida en 2005 sobre una amplia parcela de 1300 m², la propiedad cuenta actualmente con 117,84 m² de superficie habitable terminada, además de otros 117,84 m² en la planta baja, listos para ser acondicionados según los planos del proyecto. Una propiedad con gran potencial en un entorno verde y apacible.
Recorrido por la casa
Se accede a la villa a través de una puerta de entrada automática que conduce a un aparcamiento privado con capacidad para tres coches. En el interior, la casa presenta una distribución cómoda y práctica con un recibidor, tres dormitorios y dos baños, incluyendo un dormitorio principal con baño en suite.
Las zonas de estar se conectan de forma natural con la terraza cubierta y los espacios exteriores, creando una fluidez perfecta entre el interior y el exterior. La propiedad está equipada con aire acondicionado, calefacción por bomba de calor y sistema de alarma para mayor comodidad y seguridad durante todo el año.
Una de las características más interesantes de la villa es la planta baja completamente independiente de 117 m² adicionales. Ubicada al mismo nivel que la piscina, esta área actualmente se encuentra sin terminar, pero ya se dispone de planos de proyecto completos, ofreciendo la oportunidad de crear espacio habitable adicional, un apartamento de invitados, un gimnasio, una oficina o una zona de entretenimiento según las preferencias personales.
Zonas exteriores
El exterior de la propiedad se caracteriza por la privacidad, la vegetación y un entorno tranquilo. La villa está completamente rodeada de vegetación madura, creando una atmósfera de paz en toda la parcela. La piscina privada y la terraza cubierta ofrecen un cómodo espacio al aire libre con numerosos rincones tranquilos para relajarse y disfrutar del clima mediterráneo.
Ubicación y distancias
Situada cerca del campo de golf de Altea, la villa disfruta de un entorno residencial tranquilo, a la vez que se encuentra cerca de servicios, playas y restaurantes. El centro de Altea la Vella, la costa y la autopista AP-7 son accesibles en coche en poco tiempo, mientras que el aeropuerto de Alicante está a unos 45 minutos.
Una villa confortable que ofrece privacidad, potencial y un entorno natural único, ideal para compradores que buscan paz, espacio y la posibilidad de personalizar y ampliar la propiedad con el tiempo.